
El primer animal que traté con Flores de Bach por un problema de conducta se llamaba Nora y de esto hace ya diez años. Nora presentaba agresividad por protección de recursos que se manifestaba con gruñidos, cada vez que alguna persona se acercaba a su propietaria. El hecho de intentar morder a un vecino hizo que Nora se convirtiera en mi primer cliente de “cuatro patas” a quien traté con Flores de Bach. Esta oportunidad me condujo al siguiente planteamiento: ¿Con qué Flores de Bach debía tratar a Nora? ¿Las mismas que utilizaría para una persona posesiva?
Enseñanza multimedia
Flores de Bach
Los alumnos
Ponencias en congresos
Los cursos
Investigación










